Guadalupe Victoria.- Cuando parecía que todo marchaba bien en beneficio de los frijoleros de la región de los Llanos y de todo el estado de Durango, la situación dio un giro inesperado que nuevamente encendió las alarmas entre los productores.
El pasado martes 7 de abril, productores duranguenses —principalmente de la región llanera— viajaron a la Ciudad de México en una caravana integrada por tres autobuses, con un total de 120 agricultores. Su objetivo fue presentarse en Palacio Nacional para buscar una solución a la problemática que enfrenta este sector desde el mes de octubre.
Durante su estancia, una comitiva de 10 productores fue atendida en una mesa de diálogo por autoridades del programa Alimentación para el Bienestar (antes SEGALMEX), donde se planteó la necesidad de ampliar las toneladas de acopio de frijol para todo el estado. En dicha reunión se acordó que, a más tardar el 10 de abril, se daría una resolución a sus peticiones.
Los productores se manifestaron de manera pacífica, solicitando la ampliación del volumen de acopio y el respeto al precio previamente acordado en octubre, también para las nuevas toneladas.
Este 9 de abril, el presidente de la Unión de Frijoleros del Estado de Durango (UFED), Rubén Ibarra Alcántar, informó a este medio sobre los resultados de la visita a la capital del país. En un inicio, se mostró optimista, señalando avances positivos, además de explicar que se revisaron las listas de productores pendientes de acopio, asegurando que los beneficios se otorgarían únicamente a quienes aparecieran en dichos registros.
Durante una transmisión en vivo, una portavoz del grupo dio a conocer que se habían autorizado 5 mil toneladas adicionales a las 40 mil ya existentes, respetando el precio de 27 pesos por kilogramo.
Sin embargo, horas más tarde, lo que parecía ser una buena noticia dio un giro inesperado. Autoridades en la Ciudad de México rectificaron la información, confirmando las 5 mil toneladas adicionales, pero a un precio de 16 pesos por kilogramo.
Ante esta situación, los campesinos denunciaron sentirse nuevamente engañados por el programa Alimentación para el Bienestar y advirtieron que podrían retomar las movilizaciones, incluyendo la toma de carreteras, con el fin de exigir acuerdos justos entre el gobierno y los productores.

